Este material es un metal muy diferente al de costumbre, al igual que todos los tipos de acero, el acero inox es un material simple. Por lo cual tiene en común con el resto de aceros el principal componente, que es el hierro.
Al hierro se le añade carbono y con esto obtendremos el acero inoxidable tal y como se conoce. Al contrario, como mucha gente cree, el acero inoxidable no es un revestimiento “especial” para darle una característica inoxidable al acero.
La normativa europea EN 10088-1, dicta que todos los aceros inoxidables deben tener un contenido mínimo de cromo 10,5% y un máximo de carbono 1,2%.
Los aceros inoxidables comerciales más comunes de uso en hosteleria son los siguientes:
AISI 430: Ideal para muebles y decoración interior que puede emplearse tanto para adorno como para materiales de construcción y equipos de cocina. Es un acero en general que tiene unas características de maleabilidad y corrosión bastante buenas.
AISI 304:Teniendo el mismo rango de aplicación que el anterior (AISI430), permite que se elaboren productos más complejos, poseyendo un espectro mayor en resistencia y hacia ciertos agentes en condiciones de temperatura y pH. Es el acero inoxidable más usado, normalmente se utiliza en el sector hostelero.
AISI 316: Un rango superior en torno a la resistencia y la corrosión siendo superior al AISI 430 y AISI 304, gracias a la suma de Molibdeno en su composición. Suele utilizarse tanto en adornos arquitectónicos como en maquinaria de hostelería que trabaje en ambientes corrosivos o especiales para procesar alimentos, farmacéuticos, laboratorios…
AISI 304 y AISI 316 Similitudes y Diferencias
Tanto el tipo 304 como el 316 son aceros inoxidables austeníticos. Esto contribuye a su capacidad de moldeado y soldadura. También significa que no es magnético.
Mientras que el tipo 304 tiene un 18% cromo el tipo 316 contiene un 17%
La introducción de Molibdeno es añadida al AISI 316 lo que hace que aumente su resistencia a la corrosión y a las picaduras.
Acero Inoxidable tipo 201
Creado en la Segunda Guerra Mundial, ante la falta de níquel unos científicos buscaron otras vías para fabricar acero inox. Crearon nuevas calidades, muy similares al 304 pero no en cuanto a la corrosión.
Sin embargo, este tipo de acero inoxidable es una alternativa económica en cuanto a material para uso alimenticio, pudiéndose usar en mobiliario industrial inoxidable, campanas extractoras y demás maquinaria, siempre que no tengan contacto con el mar y ácidos fuertes.