Manuales: Los abrelatas manuales son los que se ven de toda la vida, suelen incluso regalarlos las marcas como publicidad. Los abrelatas manuales pueden ser:
- Pavonados: Con una cuchilla y una hendidura en uno de los extremos. Se engancha en la lata y se clava el lateral de la cuchilla para ir haciendo incisiones continuas en la lata.
- Mariposa: Muy similar al pavonado, sin embargo, este tiene las hendiduras más juntas, lo que facilita la tarea.
- Tenaza: El abrelatas más simple y sencillo de utilizar, se engancha en la lata y se aprietan los extremos del abrelatas.
- De mesa o industrial: estos abrelatas son los más comunes en hostelería después de los sistemas eléctricos, se colocan en las mesas de la cocina y mediante una palanca reguladora, una vez colocada la lata se gira y la tapa sale de forma fácil.
- Eléctricos: Estos son los abrelatas más útiles, aunque suelen requerir más espacio de almacenaje. Son muy populares y simplemente hay que acoplar la lata al utensilio, después accionar un botón o palanca y la máquina se hace cargo del resto.
Sin embargo, en la industria, hoy en día es cada vez más común los sistemas de abrefácil para ayudar al consumidor en lo máximo de lo posible (Esto en la hostelería no es tan cierto ya que un envase es más seguro de mantener sin ese sistema).