El horno de hosteleria tradicional es el que habitualmente se encontraba debajo de los fogones, de mayor o menor capacidad y de gás o eléctrico. Su configuración interior se basaba en el uso de dos quemadores o resistencias eléctricas situadas en la parte superior e inferior del horno; estos hornos tambien se denominan estáticos.
Este tipo de hornos realmente se diferencian muy poco de los domésticos de toda la vida; simplemente con un poco más de potencia y evidentemente mucho mayor tamaño.
Los problemas de este tipo de hornos son se sobra conocidos: Poca uniformidad de cocción si introducimos mas de una bandeja, el producto se reseca y pierde textura, pescados y mariscos en rodajas no suelen quedar bien y los enteros requieren de una atención especial, y un largo etcetera de problemas.
Aunque realmente no todo són desventajas en este tipo de hornos, uno de sus puntos fuertes es la pastelería no ay un horno mejor que el estático para hacer pan, bollería y un largo etcetera de productos. Como evolución de este horno tradicional tenemos los hornos de pizza y los de panadería multinivel con cámaras alargadas y cerámica tanto en su parte inferior como superior.